martes, 19 de octubre de 2010

Adiós, páginas

FUERON. ¿Morirán los libros como los conocemos? En un mundo con cada vez más aparatos portátiles como el iPhone, iPad, Kindle, en donde se pueden leer libros de manera digital, sin necesidad de cargar con los libros y pasar sus páginas, esta pregunta es cada vez más vigente. Revistas y periódicos a nivel global están preocupados con la creación de las famosas applications para estos dispositivos, y en algunos casos, estos últimos tienen hasta más contenido que la versión impresa.

Y prepárense para el futuro. El grupo IDEO, empresa de diseño y tecnología ha ideado tres novedosas maneras de leer en el futuro en formatos similares al iPad. El primero permite al usuario ver los libros más discutidos y populares a nivel global y ponerse al día con las discusiones; el segundo le enseña al "lector" las publicaciones que prefieren los ejecutivos de la empresa en la que trabaja e incluye los libros más leídos en una biblioteca común; el tercero (y más loco) permite a la persona participar en la historia que lee a través de cambios en al trama y conversaciones virtuales con los protagonistas. Abajo, todo esto en color.



El Perú no se está quedando tan atrás. De acuerdo a El Comercio, la cadena de librerías Crisol comenzará a vender libros digitales el próximo año. Pero en el Perú no se lee. Y al comentar esto no me refiero a las alarmantes estadísticas de la educación en el país, sino a que la lectura de libros y revistas en el país es pequeña. Por ejemplo, solamente se lee 1.3 revistas semanales (Ipsos Apoyo, 2009) y el 46% de las personas no leen revistas. En EEUU, en cambio, se dice que el 93% de las personas leen revistas. Esperanzador, sin embargo, es que se ha detectado que el 11% de jóvenes de 18 a 24 años leen todos los días revistas (más del 50% que las otras categorías de edad). Difícil conseguir otro premio Nobel así, ¿no?

Es mucho más práctico. El tener un iPad con todos tus libros adentro, no solamente es más barato eventualmente (libros virtuales cuestan menos que uno físico) sino que te ocupa mucho menos espacio. Olvídate de los estantes, y del polvo que acumulan, deja atrás las polillas que se comen las hojas y el peso de esos libros inmensos universitarios o de cargar un tomo de Harry Potter. ¿En serio es mejor? Para una sociedad que parece querer todo rápido y a la vez (sino cuenten el número de ventanas abiertas en su computadora) parece serlo. Pero se pierde cada vez la experiencia personal y la concentración de leer.

Y se pierden las funciones prácticas del libro y la revista. Adiós al libro como pisapapeles y matamoscas. Adiós los recortes de avisos de periódico y de galanes en las revistas.

Para ver esta pérdida, el irónico y controversial video de abajo. Sí que hace doler el bolsillo el destrozo que muestra.


5 comentarios:

una personita más dijo...

lo que es yo, me encanta leer LIBROS. Me fascina pasar la página y (aunque suene raro)escuchar el sonido que hacen los dedos al pasar por las hojas. Además, cuando leo en la computadora siento que desgasto más mi vista que cuando leo en un libro. Ya la vi que seré de esas viejas aferradas a la antigua con mis libros físicos. La verdad es que no me vacilaría leer de un ipad.

Madame Kandinsky dijo...

Los libros nunca moriran, el placer de pasar las hojas, guardarlo en la cartera, volverlo a abrir sin necesidad de electricidad ni enchufes, enfin, lo slibros han sobrevivido plagas y diluvios y obvio que sobreviviran a la electronica.

Julio dijo...

Caro
Te felicito por tu artículo, me parece interesante ver el cambio tan radical, yo creo que al menos nuestra generación no llegará a migrar del todo, pero lo más probable es que la siguiente considere la lectura de libros físicos, igual que nosotros consideramos al correo tradicional

Dinorider d'Andoandor dijo...

lo dudo, el formato digital es práctico pero un libro impreso tiene un encanto único, creo ambos coexistirán

Cicm dijo...

¡Vivan los libros! Los que huelen a viejo, los que tienen mancha amarillas, los nuevecitos, los manchados, los que tienen cosas escritas encimas, los que te prestaron y nunca devolviste, los grandes, los chiquitos etc