jueves, 18 de noviembre de 2010

Garabato

DISTRACCIÓN. A continuación una reivindicación empírica de los garabatos. Aquellos que están presentes en los márgenes de los cuadernos, en las guías de teléfono, en los bordes del periódico, en las servilletas a la hora de almuerzo y tatuados sobre las manos (los he visto). Últimamente están hasta plasmados en las paredes. En su investigación, la psicóloga inglesa Jackie Andrade concluye que el garabatear, más allá de ser una expresión de aburrimiento y distracción incrementa la memoria y la concentración.


El experimento

Cuarenta personas, de 18 a 55 años, fueron colocados en un aula en donde la mitad debía escuchar una llamada telefónica de casi tres minutos mientras pintaban en un papel y la otra mitad simplemente oía. Les dijeron que debían imaginar que la llamada era de una amistad invitándolos a una fiesta. ¿Por qué no garabatearon en vez de colorear? Andrade plantea que muchos alumnos podrían haber dibujado menos si se les daba la libertad por pudor de que otros analicen sus dibujos personales. ¿Cómo se pudo probar que estaba en un momento de fácil distracción? Las personas seleccionadas salían de hacer un trabajo de investigación por lo que se consideró que estaban cansados y con una mente susceptible a la pérdida de concentración.

En la luna

Los individuos que pintaron mientras escucharon pudieron retener un 29% más de la llamada que los alumnos que se quedaron quietos.

La investigación concluye que actividades como dibujar sin propósito, normalmente llamadas actividades secundarias, pueden incrementar nuestra concentración ya que evita que nos vayamos en un viaje de soñar despiertos o quedarnos con la mente en blanco. Hasta se llega a decir que el garabatear previene la depresión porque hace que la persona reviva sus pensamientos y se enfoca en concentrarse en actividades externas.

Y es cierto, si estás e una reunión aburrida, clase tediosa, conversación odiosa. ¿Hay algo mejor que hacer que sucumbir a los garabatos? Si fuésemos más descarados quizás la solución sería darse la vuelta e irse.


Foto de xosarahox vía Flickr.

3 comentarios:

Cicm dijo...

Me gusta, ahora los alumnos que garabatean tendrán una excusa ante los profesores...

Madame Kandinsky dijo...

Los grandes genios empezaron con garabatos, incluso algunas personas piensan que cuadros de Picasso o Kandinsky son puro garabato... yo creo que son la maxima expresion del arte. JK Rowling empezo su saga de libros de Harry Potter garabateando frases en servilletas... Entonces, dejemos que los niños garabateen en clase y nosotros sigamos garabateando mientras escuchamos charlas, esperamos en el telf, etc. La mente es brillante y nunca para de sorprendernos.

Marianella dijo...

Genial, mis garabatos son útiles.
Que me puedes decir de hacer aviones de papel?
Origami?
Crucigramas?
Leer Peru21?